Piedra negra sobre una piedra blanca


Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París -y no me corro-
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.

Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.

César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro

también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos…


Del libro Poemas humanos (1939)


(Santiago de Chuco, 1892 – París, 1938) Poeta peruano, una de las grandes figuras de la lírica hispanoamericana del siglo XX. César Vallejo fue un poeta que corregía mucho sus textos. Casi nunca estuvo satisfecho con lo que hacía. El poeta peruano, según los estudiosos de su obra, corregía de una manera magistral que, tal vez, fue una de las mejores lecciones que ha dejado a todo escritor.