Promesa

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La mañana a vuelto oscura que me dificulta ver mis manos. Entonces recuerdo cuando a tientas entre la oscuridad dibujaba tu desnudez con la yema de mis dedos, eso me permitía conocerte mejor y hasta en mis sueños imaginarte así tal Eva en el Paraíso. Pero ha vuelto la noche solitaria, oscura. Ha vuelto la memoria a restregarme tu ausencia, a decirme a la cara que sin ti ya no soy nada.

La mañana ha vuelto oscura y me fumé un cigarrillo en tu nombre queriendo consumir las ilusiones que por ti sentía. Pero te busco en mis recuerdos por última vez mientras vuelve mi corazón ilusionado y mis ansias. Y una vez más desordenas mi mente.

La promesa de no pensar en ti me es imposible cumplirla porque tu recuerdo esta adherido en cada rincón de la casa donde una noche caminaste desnuda y pies descalzos. Vuelves en cada retrato, en cada suspiro, vuelves hasta en el simple aroma de un perfume ajeno que jamás ha dejado de ser tuyo.

Y te busco en mis sueños aún sabiendo que duermes en los brazos de otro hombre, y no me queda más remedio que dibujar tu cuerpo desnudo en la oscuridad de la madrugada.