Soledad

Me pierdo en ti Soledad
En la quietud de tu paramo,
En el aniquilante embeleso
De aquel inhóspito beso;
Abrigador como el álamo,
Esclavo de tu libertad.

En deambulante sueño
Me deslizo por tus laderas,
Me refugio en tu prado;
Con fervor sagrado
Combatiendo a tus quimeras
Pretendo ser tu dueño.

Y al caer la noche aciaga
Melancólica y consejera
Mi abatida e insomne alma;
En tu rostro halla la calma
Efimera, sutil y pasajera
Punitiva cual filosa daga.

Siento pánico por tu encanto
Y en la lúgubre penumbra ,
Tu recuerdo etéreo y vivido
Resucita mi ansia y libido;
Tu voz mi camino alumbra
Ahuyentando todo espanto.